Recaudación trazable
Cada cobro es un asiento de doble partida. El saldo no se edita: es la consecuencia de los asientos, y la base lo verifica.
El conductor paga desde el teléfono y vos ves la recaudación en tiempo real. Vos definís las zonas, las tarifas y los horarios; el sistema cobra, fiscaliza y deja registro de cada guaraní.
Qué resuelve
Cada cobro es un asiento de doble partida. El saldo no se edita: es la consecuencia de los asientos, y la base lo verifica.
Dibujás la zona sobre el mapa y definís tramos, horarios y feriados. La tarifa se publica con versión y fecha.
El inspector verifica una chapa en la calle y el acta queda con foto, ubicación y hora. El descargo entra por la app.
No hay parquímetro que vandalizar, recaudar ni reparar. La inversión inicial es cero.
Cómo funciona
Zonas sobre el mapa, tarifario con sus tramos y el calendario de días no tarifados. Queda tuyo, con su propia base.
La app reconoce la zona, cotiza y cobra del crédito. Al cerrar, paga solo el tiempo usado.
Tablero de recaudación, sesiones activas, actas y descargos. Todo lo que se toca queda en auditoría.
Por qué se puede defender ante una auditoría
El libro de asientos no admite modificación ni borrado. Un error se corrige con su contra-asiento, que también queda.
Los datos de un municipio viven en su propio esquema. No hay consulta que pueda cruzar dos por accidente.
Publicar una tarifa, resolver un descargo o dar de alta a alguien queda con nombre y fecha, y se distingue si lo hizo el proveedor.
Abrís la app y reconoce en qué zona estás y qué tarifa corresponde. Ves cuánto vas a pagar antes de confirmar, extendés el tiempo desde el teléfono y al cerrar pagás solo lo que usaste.
Cargás crédito una vez y estacionás en cualquier municipio que tenga el servicio.
Y si te quedás, extendés desde donde estés en lugar de volver corriendo al auto.
Ves el acta con su foto y presentás el descargo sin ir a una ventanilla.